Desde que Argentina eliminó a Inglaterra viví en una nube. Iba a presenciar la final con la que llevaba soñando toda mi vida: la de mi selección contra el futbolista que, desde hace más de veinte años, me hace feliz.
Pensaba que sería una final sin sufrimiento. Que, pasara lo que pasara, una parte de mí terminaría celebrando. Si ganaba España, sería campeón del mundo mi país. Si ganaba Argentina, Messi pondría el último broche a una historia que, en realidad, completó hace mucho tiempo.
Ganara quien ganara, iba a ser feliz.
Pero no fue así.
A veces pesa más lo que se pierde que lo que se gana. Y, aunque sentí una felicidad inmensa por la selección española, también me quedó un profundo desazón por Messi. Era su último Mundial. Su última final. La última oportunidad de volver a remachar una historia que, aunque hace tiempo que se pasó el juego, todavía parecía guardar una pantalla secreta.
Al menos, así me sentí durante los primeros días.
Por eso he hecho bien en esperar tres semanas antes de escribir estas líneas. Hay emociones que necesitan reposar para poder entenderlas.
No voy a hablar demasiado de la final. Tuvo un solo color y el vencedor fue más que justo. Antes del partido estaba, aproximadamente, un 60 % con España y un 40 % con Messi. Quizá la diferencia era todavía menor. Sin embargo, cuando España marcó y la derrota argentina empezó a parecer inevitable, algo cambió dentro de mí: pasé a desear, casi con desesperación, que el partido llegara a los penaltis.
No sé cómo funciona el cerebro en momentos así. Supongo que el corazón se resiste a despedirse incluso cuando sabe que ha llegado la hora.
Pero no quería hablar de la final, sino del regusto amargo que me dejó y de cómo, tres semanas después, he conseguido ponerlo en perspectiva.
Porque aquella pequeña decepción se ha convertido en admiración.
Treinta y nueve años.
Nadie considera un fracaso el Mundial de Argentina. Nadie. N-A-D-I-E.
Antes de que comenzara el torneo escribí que solo le pedía tres goles a Messi, aunque fueran de penalti. Sabía que Argentina no parecía tener equipo suficiente para competir por el título. Asumía que Mbappé lo adelantaría en la tabla de goleadores mundialistas. Me conformaba con que Leo superara a Klose, Ronaldo y Fontaine, y dejara su legado en los Mundiales en un escalón casi inalcanzable (como si dos Balones de Oro mundialistas y una Copa del Mundo no fueran ya suficientes)
Pero apareció el enfermo.
Con 39 años marcó ocho goles, acumuló MVP tras MVP y llevó a Argentina hasta su tercera final en los últimos cuatro Mundiales.
Todos habríamos firmado este torneo. Todos. Incluso los más hooligans de Messi. Aquí hubo quien defendió que no debía disputar el Mundial para evitar hacer el ridículo. Y creo sinceramente que ni quienes más fe teníamos en él imaginábamos semejante barbaridad: una exhibición histórica de un hombre rozando los cuarenta años.
También sobrevolaba la posibilidad de que Portugal, con el extraordinario equipo que tenía, ganara el Mundial y reavivara el eterno debate entre Messi y Cristiano Ronaldo. Al final sucedió justo lo contrario: Cristiano añadió un nuevo fracaso con la mejor generación portuguesa de su historia y Messi volvió a ofrecernos una actuación magistral.
Otra más.
No obstante, hubo cosas que no me gustaron. Y precisamente porque quiero tanto a Messi, no puedo mirar hacia otro lado.
Me dolió verlo pedir la expulsión de Cucurella. Es una conducta que hemos criticado muchas veces en Cristiano: fingir, exagerar y tratar de perjudicar a un compañero. Verlo en Messi, en el escenario más importante, fue especialmente doloroso. Después de una trayectoria prácticamente inmaculada como deportista, aquella acción dejó una pequeña mancha que no necesitaba.
También me dolió que Argentina —y sobre todo Messi— diera la espalda al campeón.
Quienes llevamos décadas siguiéndolo, quienes sentimos a Argentina como nuestra segunda selección desde antes incluso de su aparición, gracias al Diego, esperábamos otro gesto. Soñábamos con verlo felicitar a España y reconocer a un vencedor justo.
Messi conoce perfectamente el cariño que se le tiene aquí. España lo acogió, lo arropó y lo defendió, especialmente cuando en 2016 las críticas que recibía desde Argentina eran durísimas. Por eso resultó tan doloroso verlo marcharse con aquella actitud.
Aplaudir al campeón cuando todo te sonríe es fácil. Hacerlo cuando acabas de perder la última final de tu vida es lo que verdaderamente engrandece a un deportista.
Ese regusto amargo todavía permanece. Me cuesta quitármelo.
Tampoco me gusta la campaña de conspiraciones surgida desde Argentina. No me la tomo en serio, pero únicamente sirve para alimentar a quienes llevan años diciendo que el Mundial de 2022 estaba preparado para Messi y Argentina. Los antimessi y quienes ahora ven conspiraciones contra él son, en el fondo, las mismas mentes mediocres: idéntica condición, distinto bando.
Y termino la parte negativa.
La reciente muerte del padre de Messi añade una dimensión todavía mayor a todo lo que hizo. Disputar semejante Mundial sabiendo, probablemente, que su padre se estaba apagando convierte su actuación en algo aún más extraordinario. Detrás de aquellos ocho goles, de cada carrera y de cada premio al mejor jugador había un hijo intentando competir mientras una parte fundamental de su vida se despedía.
Ahora entiendo que aquella final no fue el triste cierre que sentí durante los primeros días.
Fue la última página de una obra irrepetible.
No terminó levantando otra copa, pero consiguió algo quizá todavía más difícil: recordarnos, con 39 años, por qué llevamos más de dos décadas queriéndolo. Por qué millones de personas hemos organizado nuestras vidas alrededor de sus partidos. Por qué un balón en sus pies podía arreglarnos una semana. Por qué crecimos, reímos, lloramos y envejecimos junto a él.
España ganó mi final soñada.
Y Messi, incluso perdiéndola, volvió a regalarme algo que pensé que ya no podría sentir: la emoción de verlo desafiar por última vez los límites de lo posible.
Así que, después de tres semanas, solo me queda decir una cosa:
GRACIAS, MESSI.
Gracias por cada gol, cada regate y cada noche de felicidad.
Gracias por acompañarme durante estos últimos veinte años.
Gracias por haber convertido el fútbol en una parte tan importante de mi vida.
Y gracias, especialmente, por demostrarme una última vez que algunas derrotas, cuando pasa el tiempo y el corazón consigue entenderlas, también pueden parecerse mucho a la grandeza.
Soy como el Guadiana…
De Messi 100% pero carlosmediavillista de espíritu.
Solo voy a decir que, de haber ganado ese Bicampeonato Mundial, habría sido el mejor Final para el mejor futbolista. Estoy de acuerdo en todo lo que dices. Ayer dije que haría un hilo sobre las cosas extradeportivas que tenía Messi encima durante el Mundial, pero creo que mejor lo añado a este hilo y lo complementamos.
Messi disputó su sexto y, con casi total seguridad, su último Mundial. Con 39 años, edad de retiro y ganando todo… Decidió vestir una vez más de albiceleste y liderar como capitán a su amada selección. El rendimiento ya lo sabemos todos: legendario. 8 goles, 4 asistencias, 5 MVP y un sinfín de momentos para la eternidad.
En lo que me quiero centrar en este post, es en lo que tuvo que sobrellevar Messi durante todo el Mundial.
El último partido previo del Mundial con el Inter de Miami, tuvo una lesión que le obligó a retirarse del terreno de juego. Las dudas ya se sembraban por el estado físico de su capitán. Al final, llegó a tiempo y en el último amistoso fue decisivo al poco de entrar de suplente.
En el debut, disipó todo tipo de dudas. Hat-Trick espectacular que ya le hacía igualar el récord de manera temporal como el máximo goleador de la historia de los Mundiales. En el primer gol, lloró y se le vio muy emocionado. Al preguntarle en rueda de prensa, dejó entrever cuál era el tema que ahora ya sabemos todo y siguió jugando a un nivel extraordinario.
Durante todo el Mundial, vimos una campaña orquestada en contra de Messi y Argentina. Pero no una campaña cualquiera, si no una feroz y manipuladora sin precedentes. Manchó claramente la imagen de la albiceleste y su capitán consiguiendo claramente su objetivo, así de cruel fue. Incluso, se rumoreó de estar financiada e iniciada por algún viejo conocido, esto lo dejamos en incógnita sin confirmación.
En medio de esta cacería mediática, también se han filtrado que hubo amenazas de muerte directamente a Leo Messi. Según los informes policiales, incluso fue el jugador más amenazado de todo el torneo. Esto prueba de manera clara un entorno muy hostil hacia Messi que añade aún más un ambiente adverso.
Además, como hemos conocido recientemente, el fallecimiento de su padre Jorge Messi a los 68 años tras luchar durante tiempo contra una larga enfermedad. Sabemos que su padre fue un pilar crucial en la vida y carrera de Messi. Un golpe muy duro en el que tenemos constancia de tener un estrecho vínculo de padre e hijo, también de ser su representante y empresario durante su trayectoria.
Durante toda la campaña mundialista, estuvo ingresado luchando hasta sus últimos días. Lo duro a nivel emocional para Messi sabiendo que tenía un estado de salud delicado y sabemos como de imprevisibles son estas cosas. Las celebraciones y lágrimas tan emotivas ahora ya sabemos que tenían un significado mucho más profundo, incluso en la celebración de dicho primer gol se ve como enfocan a Messi diciéndole a cámara «Te amo, te amo» refiriéndose claramente a él. Cada partido, cada gol y cada genialidad era un regalo dedicado precisamente para él.
Con toda la presión y eventos que hemos mencionado, llegó a la gran Final del Mundial. Todo aquel Final Utópico que escribí para Messi en aquel hilo claramente nostálgico y emotivo, no se le dio. El destino, cruel y se ve que poco justo con el mejor jugador, no le entregó el mejor final. Irónicamente, todo lo contrario… Tanto a nivel futbolístico como personal.
Todo esto, tuvo que vivirlo en cuestión de prácticamente 1 mes… Siempre con la cabeza en alto, GOAT.

Y todos sus números fueron determinantes desde la fase KO, creo que en cada una de ellas le quitas sus contribuciones directas y hubiesen sido eliminado en cada partido de fase ko.
Además de liderar prácticamente todas las stats ofensivas principales del torneo. Lo que si me pareció muy injusto es que Messi haya perdido dos botas de oro ya por el patético tercer puesto partido, en la copa 2016 ya le pasó y ahora en esta donde Mbappe hizo 2 goles y 1 asistencia en un partido de risa donde hubo 10 goles…
Y el mvp del mundial, todo el mundo sabe que lo merecía Messi…fue el mejor entre Mbappe y Rodri, pero estando con diferencia en el peor equipo de esos 3 y siendo sin duda el más importante para su equipo. Mbappe y Rodri tuvieron equipazo y no fueron tan importantes para sus equipos como lo fue Messi para Argentina.
«También me dolió que Argentina —y sobre todo Messi— diera la espalda al campeón.»
Muy lindo el post pero… TODO le reclaman a Messi, laputamadre!!!
Todo lo que no le reclaman al resto, a Messi se lo graban en piedra…
Veamos las últimas finales que jugaron España y Argentina:
– El 11 de julio de 2010 en el estadio Soccer City de Johannesburgo, España venció 1-0 a Países Bajos (Holanda) con el famoso gol de Andrés Iniesta en la prórroga. Tras el pitido final, los jugadores neerlandesanos no se quedaron en el terreno de juego a presenciar la premiación ni la celebración de España; se retiraron rápidamente al vestuario abatidos por la derrota.
– Tras perder la final del Mundial de Brasil 2014 ante Alemania (1-0 en el alargue), Lionel Messi y sus compañeros debieron permanecer en el césped del Estadio Maracaná para recibir la medalla de subcampeones y presenciar de cerca los festejos del conjunto alemán, una desgarradora escena que quedó grabada en registros gráficos y audiovisuales de la premiación.
– Tras la definición por penales y la entrega de medallas al subcampeón, los jugadores de la selección de Francia se retiraron rápido a los vestuarios y no se quedaron en el campo de juego a presenciar la celebración de Argentina levantando la Copa del Mundo en Catar 2022.
– En el Mundial 2026 luego de recibir las medallas plateadas, los jugadores argentinos se quedaron en el campo de juego mirando hacia las gradas donde estaban sus hinchas quienes seguían cantando y agradeciéndoles. Los jugadores lloraban y les pedían perdón, fue muy emocionante.
Entonces: el resto sí puede retirarse e insultar al campeón, pero Messi que nunca ha dejado el campo de juego en una final del mundo perdida y nunca les ha faltado el redpeto además debe «chupársela» a los campeones…
Pero qué puta locura es esta?!?
@django-galeano Yo empiezo a pensar que un poco la narrativa es anti-sudamérica (futbolísticamente) también. Hace tiempo que vengo notando que hay varas distintas ante acciones similares que hace un jugador/equipo sudamericano y un europeo.
Siempre se le reprocha más al sudamericano. Da para post entero, pero bueno. Tampoco quiero entrar en polémica porque sé que hay muchos foreros de distintas partes del mundo aquí y tampoco es la temática principal del foro.
Lo que si me pareció muy injusto es que Messi haya perdido dos botas de oro ya por el patético tercer puesto partido, en la copa 2016 ya le pasó y ahora en esta donde Mbappe hizo 2 goles y 1 asistencia en un partido de risa donde hubo 10 goles…
Hay un dato curioso y ciertamente malo para Messi… La Final de Copa América Centenario 2016 y la Final del Mundial 2026 fueron en el mismo estadio, en el MetLife Stadium. El fútbol le dio revancha justo una década después, exactamente en el mismo lugar donde se retiró de la selección para que culminase un Bicampeonato Mundial. Trágicamente, ambos escenarios acabaron de la peor de las maneras.
Sin embargo, perdió la Bota de Oro con Eduardo Vargas por los 4 goles que marcó en el 7-0 en los Cuartos de Final contra México. Aún así, Messi perdió 2 Botas de Oro por partidos absurdos y muy abiertos en defensa. Incluso, si me apuras también en el Mundial 2022, Mbappé marca el Hat-Trick de la Final gracias al primer penalti que marca totalmente evitable por parte del defensa y, a partir de ahí, se desata.
Y el mvp del mundial, todo el mundo sabe que lo merecía Messi
Por supuesto, Messi fue el mejor jugador del Mundial, sin dudarlo. Messi, incluso, fue el máximo goleador como comentábamos mientras su selección no estaba eliminada (Francia ya estaba eliminada en el partido de tercer y cuarto puesto). En absolutamente todos los sitios web, periódicos y premios, galardonaron a Messi como el mejor jugador.
Como decimos en este hilo, Messi nunca ha tenido la suerte de otros. Si la fortuna le sonriera un poco más, hubiera ganado más títulos gordos (1 o 2 UCL más, 1 Mundial más, un par de Copas Américas más…) y más premios individuales como los que hemos comentado. Con todos ellos, el debate sería inexistente. Sinceramente, su palmarés tanto individual como colectivo, no refleja su verdadero nivel futbolístico porqué todo lo que ha demostrado es mucho más de lo que ha ganado. Pero aquí, es cuando recordamos que el fútbol es un deporte colectivo.
@django-galeano se la comió entera Comentador portátil. Como todos los europeos que piensan que son el centro del mundo y nosotros unos bárbaros sin modales.
Luego ves como se le llenan de musulmanes y marroquíes con su ideología de mierda.
Y nada Comentador, debió ser difícil tu posición como fan. Podemos hablar de injusticias, yo puedo decir que fue injusto que Messi no tenga 2 Copas del Mundo, pero lo verdaderamente cierto es: que España es justo campeón, sin un pero.
No comparto tu opinión sobre darle la espalda al campeón, darle la espalda es irte a camerinos y pasar de largo. Así como lo hicieron TODOS LOS EUROPEOS EN LA COPA DEL MUNDO en las últimas ediciones.
Y qué curioso, que justamente la argentina fue la única selección que se quedó en la coronación del campeón en 2014 y 2026. Así que te recomiendo que te duela menos, al menos un poquito, y dejes tu eurocentrismo a un lado y el sesgo que te metieron con la basura anti argentina.
En lo único reprochable es la ventaja que quiso sacar Leo contra Cucurella, una regla que fue especialmente creada PARA EXPULSAR SUDAMERICANOS. Mal Messi en ejercer el uso de la nueva regla a su favor, pero como era un europeo naaa ellos siempre se portan bien.
También los Argentinos tenéis vuestras cositas, el claro ejemplo de como sobrevaloran totalmente el nivel de sus jugadores/plantilla. Porque un jugador haya jugado en river, boca o lo que sea, ya es un fenómeno cuando el 99% de esos jugadores son patatas. Tenéis un fanatismo extremo que os ciega cuando uno de los vuestros ha jugado en Argentina y más cuando ha sido en unos de vuestros clubes que sois fanáticos. La mierda que le cayó a Messi por haberlo sentido europeo vosotros mismos y no haber jugado jamás en Argentina, solo por eso ya muchos lo mataban. Son cosas que uno no olvida como Español y fan de Messi.
En España y cualquier culé, sabemos que Argentina sin Messi hubiese sido una basura de selección, lo hubiese hecho mucho peor que Brasil en Mundiales desde la época de Messi, una selección que desde antes del debut de Messi en Mundiales, desde 2002 solo ha hecho el ridículo, y estoy 99% seguro que Argentina sin Messi en Mundiales hubiese hecho como mucho igual y casi seguro peor que Brasil.
Por eso Messi está tan infravalorado, y culpa de esto lo tienen los propios Argentinos, exigiendo hazañas casi imposibles a Messi con el nivel tan limitado que ha tenido Argentina y sudamérica en general desde hace varias décadas donde los Europeos han ampliado mucho la ventaja competitiva en general en muchos aspectos (también gracias a la gran inmigración que ha habido en muchos países robando así mucho talento variado de muchos otros lugares del mundo, cosa que Argentina no tuvo en ningún momento).
Pele jugó con la mejor selección de su época, tanto que ganaron un Mundial sin el. Lamine es el nuevo Pele, ganar sin hacer nada un Mundial por jugar en la mejor selección sin más (y al tipo lo sobrevaloraran a lo bestia por suerte colectiva y se harán los ciegos en ese sentido). Maradona al menos jugó en una época donde el nivel era mucho más parejo entre sudamericanos y europeos, mientras Messi el que peor lo tuvo y al que más exigieron/mataron de manera injusta, y lo peor, es que cuando al final ha tenido una carrera insuperable en selecciones (sobre todo por el contexto), lo siguen infravalorando de manera muy injusta.
se la comió entera Comentador portátil. Como todos los europeos que piensan que son el centro del mundo y nosotros unos bárbaros sin modales.
Luego ves como se le llenan de musulmanes y marroquíes con su ideología de mierda.
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No puede haber más tópicos y victimismo en tan pocas palabras.
No voy a entrar en un debate absurdo. No creo en las razas y tampoco en la nacionalidades.
Soy como el Guadiana…
De Messi 100% pero carlosmediavillista de espíritu.
