Últimamente escribo poco por aquí. Bastante poco, en realidad. Ya escribía poco antes ( son muchos años ya aquí, desde el 2013 o 2014), por lo que la pereza es aún mayor después de haber vivido tanto
Supongo que ya no encuentro demasiados alicientes. Messi está escribiendo en la MLS el epílogo de una historia que terminó hace tiempo y aquella comparación con Cristiano (si alguna vez existió de verdad) quedó definitivamente enterrada en este último Mundial.
Por eso me cuesta volver al foro. Cuando un debate se ha terminado, insistir en él acaba siendo aburrido. Repetir que Messi fue mejor ya no es defender una opinión. Es describir lo que vimos.
Pero su despedida de la selección, aunque estas palabras lleguen unas semanas tarde, me parecía una buena ocasión para regresar. No tanto para volver a discutir quién fue el mejor, sino para hablar de cómo se marcha el mejor.
Porque hasta para irse hay categorías.
Desde el Olimpo
Los griegos reservaban el Olimpo para los dioses. A sus héroes, en cambio, les concedían algo quizá más valioso: permanecer para siempre en la memoria de los hombres.
Messi se despide desde allí.
No se marcha apartado, discutido por sus compañeros ni convertido en una carga que nadie se atreve a retirar. Se va aclamado, laureado y, sobre todo, amado por el mismo país que durante años llegó a reprocharle que no sintiera suficientemente su camiseta.
La paradoja es maravillosa. Argentina pasó de discutir si Messi era realmente argentino a sentir que una parte del país se retira con él.
El chico al que criticaban por no cantar el himno se marcha convertido en himno. Al que acusaban de no tener el carácter de Maradona terminó construyendo otra forma de liderazgo. Mucho menos teatral, por supuesto. También menos impostada. Messi nunca necesitó dar un discurso cada semana ni señalarse el escudo delante de una cámara. Le bastó con jugar, caerse, aguantar y volver.
Porque para llegar al Olimpo primero tuvo que conocer el infierno.
Perdió finales, lloró, renunció a la selección y regresó. Durante años cargó con una culpa colectiva que nunca fue solamente suya. Hasta que ganó la Copa América, la Finalissima, el Mundial de Catar y otra Copa América.
Cuatro títulos en cinco grandes torneos.
Conviene repetirlo. Cuatro de cinco.
Durante quince años le exigieron que ganara algo con Argentina. Cuando empezó a ganarlo casi todo, algunos hicieron como si aquello tampoco fuera suficiente. El problema, evidentemente, nunca fueron los títulos. El problema era que los estaba ganando Messi.
También en lo colectivo
En lo individual fue insuperable. No hace falta darle demasiadas vueltas. Marcó como un delantero, asistió como un mediapunta y manejó los partidos como un centrocampista. Podía iniciar la jugada y terminarla él mismo.
Pero también ganó en lo colectivo (el último refugio que les quedaba a sus detractores).
Aquella Argentina fue un gran equipo y Messi fue quien la hizo diferente. Sus compañeros corrieron por él y él resolvió lo que los demás no podían resolver. No hubo sirvientes ni una pandilla de amigos cargándolo hasta la meta. Hubo un equipo magnífico organizado alrededor del mejor futbolista de todos.
Scaloni comprendió algo bastante sencillo: si tienes a Messi, construyes para Messi. No para satisfacer su ego, sino porque es la mejor manera de ganar.
Y ganaron.
Messi no se escondió detrás del equipo. Marcó, asistió, dirigió y apareció cuando había que aparecer. Argentina le dio piernas y equilibrio. Él le devolvió algo bastante más difícil de conseguir: la eternidad.
No hacía falta otro milagro
Messi no ganó el Mundial de 2026. Argentina llegó a la final y perdió ante España por 1-0 en la prórroga. Y hay que decirlo porque su despedida no necesita que le inventemos nada.
La realidad ya resulta suficientemente increíble.
Con casi 39 años llevó a una selección rota físicamente hasta el último partido del Mundial. Se quedó a unos minutos de volver a ganarlo después de haber disputado un torneo casi perfecto. Hasta su derrota fue extraordinaria.
No todas las historias terminan con el héroe levantando el trofeo. Eso sucede en las películas de Disney. La vida real es otra cosa. En la vida real existe el cansancio, los jugadores se lesionan, el tiempo pasa y el rival también juega.
Messi ya había hecho lo imposible. No tenía ninguna obligación de volver a hacerlo para que nosotros aceptáramos su despedida.
Durante media vida le exigimos que convirtiera el fútbol en una película y lo hizo en Catar. Nos regaló la imagen que todos llevábamos años esperando: Messi, por fin, campeón del mundo. Pretender que repitiera aquella escena con casi 39 años sería no haber entendido nada.
Y, aun así, estuvo cerca.
Ese Mundial no necesitaba terminar con otra Copa. Su grandeza estuvo en llegar hasta la final cuando ya no quedaba ninguna deuda por pagar. Cuando Messi no tenía nada más que demostrar, volvió a estar a punto de demostrarlo todo.
La última batalla ganada no fue la final. Fue entender que aquella derrota ya no podía quitarle absolutamente nada.
Fue saber marcharse.
El juguete roto
Y después está Cristiano.
Un futbolista gigantesco, un goleador histórico y un competidor fuera de serie que parece incapaz de aceptar que hay un rival al que nadie puede vencer: el tiempo.
Ahora mira hacia los mil goles como si ese número pudiera cambiar el relato. Como si llegar a una cifra redonda pudiera tapar sus últimos años en los grandes torneos o rescatar una comparación que se le fue escapando de las manos hasta terminar por aplastarlo.
Cristiano persigue los mil goles porque necesita una última frontera. Messi dejó atrás todas las fronteras hace tiempo.
Ahí está la diferencia. Uno terminó jugando para completar su obra. El otro parece continuar para intentar corregir cómo será recordado.
No hay nada malo en seguir jugando. Cristiano tiene todo el derecho del mundo. El problema llega cuando la ambición deja de parecer hambre y empieza a parecer miedo. Cuando un jugador que fue tan grande se niega a aceptar que ya no lo es de la misma manera. Cuando cada partido añade una cifra a la estadística, pero resta algo a la imagen.
Cristiano fue durante muchos años una máquina competitiva perfecta. Hoy parece un juguete roto que sigue avanzando por pura inercia, movido por una frustración que ni siquiera el gol número mil podrá curar.
Porque el gol mil será una barbaridad. Otro récord formidable. Pero después de ese gol llegará el silencio. Y en ese silencio seguirá estando Messi.
Dos maneras de irse
Quizá la comparación definitiva no esté en los goles, los títulos ni los Balones de Oro. Quizá esté en la manera de abandonar el escenario.
Messi se va amado por Argentina y respetado por todo el planeta fútbol. Todavía no se ha marchado del todo (queda el último amistoso) y ya lo estamos echando de menos.
Cristiano, en cambio, no se ha ido. No quiere irse. Sigue mirando hacia los mil goles como si allí lo esperara una especie de absolución. Y corre el riesgo de que, antes de decidir marcharse, sean sus propios aficionados quienes terminen pidiéndole que lo haga.
Messi se retira dejando un vacío.
Cristiano corre el peligro de quedarse hasta convertirse en uno.
Uno abandona el campo mientras el fútbol intenta retenerlo. El otro permanece mientras el fútbol empieza a preguntarse cómo despedirlo.
Por eso la última batalla también la ganó Messi.
No levantó la Copa en su último Mundial. No hubo final perfecto ni música de película. Hubo algo bastante más difícil: la lucidez de comprender que su lugar en el Olimpo ya no dependía de otro gol, otra final ni otra vuelta olímpica.
Messi no necesitaba hacer una última hazaña.
La hazaña había sido él.
Posdata: Todo el texto es original. Las ideas, las opiniones y lo expresado en cada uno de sus párrafos nacen de mí y reflejan exactamente lo que pienso y siento. También mentiría si negara que me he apoyado en la inteligencia artificial para corregir, ordenar y dar coherencia a algunas partes que, en el borrador inicial, no estaban expresadas con la claridad que yo quería. La IA me ha ayudado con la forma; el fondo, para bien o para mal, es completamente mío.
23:35
Soy como el Guadiana…
De Messi 100% pero carlosmediavillista de espíritu.
Messi se quedó a un paso de convertirse en el mejor de la historia.
Se pudo ir del Mundial como máximo goleador histórico, goleador de esa edición, MVP y, de nuevo, campeón del mundo. Le faltó un partido. Le faltó EL PARTIDO.
No solo no logró nada de eso sino que demostró lo que muchos ya comentamos durante muchos años. Un futbolista extraordinario, de los mejores de la historia y con un gran PERO: necesita el balón para ser decisivo.
España le quitó el esférico y el efecto Messi se disolvió como un azucarillo.
Leo entendió que no va a volver a tener otra oportunidad para llegar al primer pedestal y aceptó su destino. Nada que reprochar, al menos lo intentó.
Y luego está el otro tipo, que muchos llevan queriendo dar por muerto pero ahí sigue. Que lleva varios torneos arrastrándose pero que el año pasado, con 40 castañas, levantó otro título para su país, algo que él que se retiró con 39 de la albiceleste ya no podrá imitar.
Que por obra y gracia del Señor logró tras vencer en la Final Four a Alemania en semis y España en la final marcando en ambos encuentros. Alemania y España. Los dos verdugos en aquellas finales de 2014 y 2026.
Uno no pudo con ellos, el otro sí. Paradojas del destino.
Pero todavía queda el colofón final, convertirse en la primera y única LEYENDA en la historia del fútbol. Muchos lo intentaron, todos acabaron pereciendo antes.
Le quedan 21, solo 21. Pero sabe que si lo logra en Arabia muchos dirán que ahí no cuenta, que no es fútbol de élite, por eso ahí sigue, en su selección, en la élite del fútbol. Sabiendo que el destino le tiene preparada una fecha en el horizonte: Marzo de 2027. Ida y vuelta de los Cuartos de Final de la Nations League. Ahí culminará el a.C. y comenzará el d.C. ahí terminará el hombre y empezará la LEYENDA. Ahí acabarán los 3 digitos y se iniciarán los 4.
El fin de una era, el fin de su era.
https://www.marca.com/2010/04/13/futbol/equipos/barcelona/1271147381.html
Uno no pudo con ellos, el otro sí. Paradojas del destino.
https://youtube.com/shorts/5O-5IBXIY4M?si=AoYpsUfmeQG58Uhj
😎😂😂😂
Con casi 39 años llevó a una selección rota físicamente hasta el último partido del Mundial.
Hay que decir que a Argentina, aparte del tema físico, le faltó muchísimo fútbol en ese mundial. Llega a la final con más garras que fútbol. Y su partido fue poco competitivo desde el punto de vista futbolístico. Yo creo que con una poquito de fútbol, Messi mata a España. Estoy más que seguro. Lamentablemente contra España la garra no alcanzó.
Que por obra y gracia del Señor logró tras vencer en la Final Four a Alemania en semis y España en la final marcando en ambos encuentros. Alemania y España. Los dos verdugos en aquellas finales de 2014 y 2026.
Uno no pudo con ellos, el otro sí. Paradojas del destino.
No tiene sentido arrastrarse y pasar pena en los torneos más importantes que juega su selección.
No hay ninguna paradoja, estamos hablando de un mundial de fútbol versus un torneo creado para sustituir amistosos el cual no tiene la misma seriedad, preparación y dificultad. Lo que pasa es que ustedes intentan engañarse, son felices así. Pero la nations League poco le importa a alguien. Y ojo, es un título que al menos yo, le doy algo de valor. Y ojo, asumiendo la falsa idea de que valieran lo mismo, el aporte futbolístico de Ronaldo no es más que la definición en ese torneo. No por algo, tienes al tipo metiendo 10 goles en una sola edición mientras en los dos últimos mundiales y la última Eurocopa es un completo fantasma. Lamentablemente, los goles no eran en la nations league, eran en los mundiales y en la Eurocopa, pero lamentablemente fue un completo fantasma ahí.
Cómo conclusión, al menos que quieras torcer de manera descarada la realidad, no hay dudas de que uno cierra los últimos 5 años de carrera con la selección (dónde importa, porqué la liga árabe y la MLS son dos ligas de retirados) de manera brillante y otro siendo un completo fantasma acabado. Luego podrías venir con la pendejada de que la FIFA, de que perdió la final, de que la posesión, bla bla bla. Digamos, a la nations league, obviamente, no se le da el mismo peso a un mundial o euro, pero ganó la última edición y era una excelente oportunidad de retirarse de la selección con un triunfo y no dando pena como en el último mundial.
Uno no pudo con ellos, el otro sí. Paradojas del destino
Nosotros los mesilovers nos tenemos que conformar que mesii si pudo contra un jugador portugués, no una ves dos veces en una final y una semifinal de champions que es la competencia casi tan difícil como ganar una final o una semifinal de un mundial pero claro ustedes bichdiota que va saber que eso si su ídolo pecho frío ni una semifina de un mundiall llegó 😂😂😂😂😂😂
Qué pena que tan grandísimo post quede empañado por las idioteces del Bobix…
Qué tipo más pelmazo!!!
Qué pena que tan grandísimo post quede empañado por las idioteces del Bobix…
Qué tipo más pelmazo!!!
es un clásico del bobix y si no es memedivilla u otro Tontin de turno 😂😂😂
Xddddddddddddddddddddddddddddd crack gonchix 🤣 🤣 🤣 🤣 🤣 🤣 🤣 🤣 🤣 🤣 🤣 🤣
PD: hermoso post comentador, lástima te lo terminaron embarrando.
Messi se quedó a un paso de convertirse en el mejor de la historia.
Le faltó un partido. Le faltó EL PARTIDO.
Tranquilo Gonchix, eso ya sucedió el 18 de diciembre de 2022 en Lusail. Yo hablo de este Mundial.
No obstante, créeme que te entendemos. Te entendemos y no queremos hacer sangre de lo que lleváis sufriendo los ronaldistas.
Un abrazo cálido y a «disfrutar» del bisho .
Soy como el Guadiana…
De Messi 100% pero carlosmediavillista de espíritu.
PD: hermoso post comentador, lástima te lo terminaron embarrando.
Al contrario. Es un triunfo.
Un post que disfrutamos los messistas y les pica a los ronaldistas. El sumum.
Soy como el Guadiana…
De Messi 100% pero carlosmediavillista de espíritu.
Tranquilo Gonchix, eso ya sucedió el 18 de diciembre de 2022 en Lusail. Yo hablo de este Mundial.
Yo también hablo de 2026, Comentador.
Por mucho que nos vendas que lo que ocurrió en la final de 2026 no empaña el legado de Messi en el torneo porque ya había logrado ganarla en Qatar, el que se pasó horas después del partido por el foro sabe que esto era un velatorio.
Y eso que Messi ya se había «pasado el juego» 4 años antes. Y era un velatorio porque la final «mató» el relato de Leo.
El relato del Messi «buen profesional» pidiendo la roja a Cucurella y mirando a la grada cuando España celebraba el título.
El relato del Messi «buen jugador» pasando inadvertido los 120 minutos cuando se supone que la final de un Mundial es el partido más importante de todos y que los jugadores se dejan la vida en ese encuentro.
Y no es una opinión mía, Arnau lo reconoció también. Se quedó a un paso de cerrar el debate para siempre.
Ni con el anuncio de su retirada con Argentina hubo tanta desolación por aquí.
Ahora, si quieres, puedes continuar con el relato de mi sufrimiento.
El relato del Messi «buen profesional» pidiendo la roja a Cucurella y mirando a la grada cuando España celebraba el título.
https://youtube.com/shorts/G7mBSzuFAvg?si=pbFlyjr8y3tBV6KM
estos BICHIDOTAS son un meme
El relato del Messi «buen profesional» pidiendo la roja
Relato dice el payaso😂😂😂
RELATO ESTE que el comediante jugó con todo en su contra miren como le roban 😂😂 https://youtube.com/shorts/KyZ7SVccoCg?si=z_xccWsYBhGhiuLF
vemos como mi comediante le dice al árbitro que no fue penal porque le dio en la espalda al jugador contrario
en el segundo vídeo vemos los profesional y diciplina FRIUU
https://youtube.com/shorts/y_z4gmtMYxg?si=k4dZDKvAHDXvYAKW
El relato del Messi
En resumen mi comediante es la representación de DICIPLINA PROFESIONALIDAD Y SOBRE TODO FAIR PLAY😏😂😂😂
Verdad BOBIX
Cómo dije después de la final, el foro murió porque si bien el debate estaba en un ataúd post 2022, éste mundial lo termino de enterrar para siempre.
Más cuando tomamos en cuenta que la vara de uno es ser figura absoluta del mundial con 39 años llegando a la final y la del otro es decir «I’m back» contra Uzbekistán, marcar un penal en 16vos y terminar con menos regates que el arquero de 40 años de Cabo Verde.
Perder la final del mundo mancha tu legado (Messi, Maradona, Zidane, Cruyff, Ronaldo, Maldini, Puskás, Modric, Mbappé…)
Pero no lo mancha estirar tu carrera innecesariamente hasta convertirte en un meme (Homelander) y perder finales de la prestigiosa Champions Asiática 2 contra el respetado Gamba Osaka. Además de secuestrar a tu propia selección por ego hasta que te odien tus propios compañeros, por supuesto.
Y eso que Messi ya se había «pasado el juego» 4 años antes
Ya está Gonchix. Ese es el resumen. Amén
Soy como el Guadiana…
De Messi 100% pero carlosmediavillista de espíritu.
Gonchix está cogido desde 2022, solo quedan sus cenizas.
Hasta en el apartado de longevidad Messi terminó ganando.
Y si llega a 1000 goles, peor.
Gonchix sabe lo que hace, solo le queda ironizar y trollear de forma infantil.
Yo quiero saber que piensa HTC de lo que está haciendo Cr7 con Portugal.
Que alargada es la sombra de Messi jajajajajaj
Soy como el Guadiana…
De Messi 100% pero carlosmediavillista de espíritu.
